#estoesreflexión

He necesitado algo más de veinticuatro horas para sentarme a escribir sobre la #acampadalondres de este fin de semana y sigo sin saber si voy a ser capaz de contar una mínima parte de las cosas que allí, en Belgrave Sq, ocurrieron.

Ayer, cuando volví a casa, dije en Twitter que el final había sido mágico. Regresaba emocionada por el balance, pero a lo largo de la noche (tengo definitivamente perdido el orden correcto del sueño y la vigilia, me temo) pensaba también en todos los hombres y mujeres que he conocido estos días. Cuando llegué a Londres, hace tres semanas, no imaginaba que nada de esto pudiera pasar. Cuando empezó esta tercera semana que ya se acaba, tampoco. Lo que sí intuía era lo difícil que es conocer gente en una ciudad tan grande, lo solitaria que es la vida en determinados momentos. Y de repente, todo eso cambió. Una fuerza nos empujó a todas a salir a la calle, a organizarnos, a protestar. A decir que ya vale. Quizá sin talento, quizá sin futuro. Quizá, como decía el periodista de El Correo, imposibles de definir. Pero, al menos, en la calle. Moviéndonos.

Han sido días muy intensos. Días de conversación, de reflexión, de discusiones, de organización y desorganización, de comisiones, passwords, WiFis y teléfonos ajenos (¡gracias, Javi!) pero, sobre todo, días inolvidables. Ha sido, insisto, el principio de algo, aunque sea de un grupo de personas con intereses en común, con ganas de tomar parte en su futuro. Gente que está más o menos lejos de casa, más o menos feliz, pero que, desde este fin de semana, está, quizá, un poquito menos sola.

Hugo, uno de los tipos más trabajadores de esta acampada, propuso hacer un balance en la asamblea final. Fue, creedme, espectacular. Después de tres días allí, con personas que apenas habían dormido, que se habían mojado y que estaban (mayoritariamente) agotadas, la asamblea salió sola. Como le dije, después de tres días “peleándonos” por hablar, en la última tarde ya no necesitamos ni moderador/a. Yo, sólo con ese aprendizaje, me doy por satisfecha. Tuvimos noticia (a través de las redes sociales y viva voce por dos compañeros) de la arrolladora marea azul que cruzaba toda España, pero seguimos todos y todas firmes en nuestras ideas. Algo está cambiando. Si no, ¿cómo era posible que 72 horas después tantas personas siguiésemos pensando en torno a la ley electoral, la no violencia, la transparencia o la deshumanización de la sociedad?

Sé que vienen tiempos difíciles. Que el movimiento se desinflará, se atomizará y probablemente tendrá muy complicado sobrevivir. Que no será una revolución, para empezar, porque no tenemos un “enemigo” único ni claro. No hay, como decía Anna Bosch, a quien he tenido el enorme privilegio de conocer este finde, un Mubarak al que echar. Pero sigo convencida de que el primer paso, el más importante, está dado. En tiempos de crisis económica (y social, en realidad), siempre gana la opción más conservadora. Su electorado es menos crítico, más disciplinado, y no “castiga” como el lado contrario. Eso lo sabíamos de antemano, así que no hay que desanimarse más.

Ahora tenemos que pensar cómo cambiamos el sistema. ¿Entrar para regenerarlo? ¿Optar por soluciones apolíticas? ¿Referendum, acción directa? El futuro, sigo convencida, está en nuestras manos. Sólo tenemos que ponernos a ello, aunque cada día nos parezca más difícil.

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3 respuestas a #estoesreflexión

  1. Xavi dijo:

    Tu lo has dicho “el primer paso, el más importante, está dado”. Y es el más díficil! Si estuvieramos más organizados a nivel global iríamos más rápido pero, en esto y en artimañas y manipular, nos llevan ventaja.

    Tienen los medios de su parte pero ahora mismo bancos y políticos no saben que hacer. Quizá la mecha que prendieron unos pocos pueda hacer saltar por los aires este sistema de m**rda. Esta oportunidad no la podemos dejar pasar.

    Ayer copié y guardaré para siempre lo siguiente. No puede resumir mejor lo que siento en estos momentos:

    “Mañana tal vez, tenga que sentarme frente a mis hijos y decirles que fuimos derrotados, que no supimos como hacer para ganar. Pero no podría mirarlos a los ojos y decirles que ellos viven así porque yo no me animé a luchar.”

    Muchos muchos ánimos desde Barcelona. Un abrazo grande para todos los compañer@s.

  2. Carlos Sábato dijo:

    Bueno, está claro. La revolución será feminista o no será.

    Abrazos y besos desde Zgz.

  3. Cristinapg dijo:

    Xabi, gracias por tu cita. Es preciosa

    Y Carlos… besos y abrazos desde Londres para el mejor investigador de la blogosfera. Me encontraste de nuevo! Cómo va todo por ahí?

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